Nos sumerge en un viaje emocional a través del tiempo, donde la memoria y la devoción se entrelazan en un tapiz de sentimientos profundos. Aquí, exploramos las tradiciones centenarias que han perdurado a lo largo de generaciones, evocando un sentido de pertenencia y continuidad espiritual.
La nostalgia nos abraza al recordar los momentos compartidos en comunidad, bajo el manto de la fe y la solemnidad de las procesiones. Al mismo tiempo, la pasión por mantener vivas estas tradiciones nos impulsa a celebrar con fervor cada acto, cada rito, como un homenaje a la historia y la espiritualidad que nos definen.

